¡Yo Soy el que Soy! a través de Solange Marín

California, USA

 

Yo Soy en amor y Luz

Yo Soy bendiciendo cada respiro de la humanidad

Yo Soy la entrega constante

Yo Soy el eterno amor universal

Yo Soy el que Yo Soy

Tú eres Yo Soy

Todos Somos UNO

Todos somos estrellas del mismo cielo, agua del mismo mar, flores del mismo jardín.

¿Entonces entiendes por qué Todos Somos UNO?

Porque todos los ríos llegan al mar así como todas las almas nacen de la Fuente y llegan a ella.

Ama, cree, sueña y siente, siente siempre. Nunca dejes de sentir.

Los amo eternamente del alfa al omega.

 

¡Yo Soy el que Soy!

 

Visto en el Blog: Compartiendo Luz con Sol

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Novena de Navidad

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Oraciones para cada día. Del 16 al 24 de diciembre

“Sucedió en aquellos días que salió un decreto del emperador Augusto, ordenando se empadronase todo el Imperio. Este primer empadronamiento se hizo siendo Cirino gobernador de Siria. Y todos iban a empadronarse cada cual a su ciudad. También José, por ser de la casa y familia de David, subió de la ciudad de Nazaret, en Galilea, a la ciudad de David, llamada Belén, en Judea, para empadronarse con María, su esposa, que estaba encinta. Y sucedió que mientras estaban allí, le llegó el tiempo del parto a ella y dio a luz a su hijo primogénito, le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre, porque no había sitio para ellos en la posada”. (Lc. 2, 4-7)

 

Para rezar esta novena:

– Reza la oración para comenzar

– Reza la oración de la familia

– Reza la oración a la Santísima Virgen

– Reza la oración a San José

– Lee el día correspondiente

– Reza la oración al Niño Jesús

– Canta los gozos

 

Oración para todos los días

Benignísimo Dios de infinita caridad, que tanto amasteis a los hombres, que les disteis en vuestro hijo la prenda de vuestro amor, para que hecho hombre en las entrañas de una Virgen naciese en un pesebre para nuestra salud y remedio; yo, en nombre de todos los mortales, os doy infinitas gracias por tan soberano beneficio. En retorno de él os ofrezco la pobreza, humildad y demás virtudes de vuestro hijo humanado, suplicándoos por sus divinos méritos, por las incomodidades en que nació y por las tiernas lágrimas que derramó en el pesebre, que dispongáis nuestros corazones con humildad profunda, con amor encendido, con tal desprecio de todo lo terreno, para que Jesús recién nacido tenga en ellos su cuna y more eternamente. Amén. (Se reza tres veces Gloria al Padre).

 

Oración a la Santísima Virgen

Soberana María que por vuestras grandes virtudes y especialmente por vuestra humildad, merecisteis que todo un Dios os escogiese por madre suya, os suplico que vos misma preparéis y dispongáis mi alma y la de todos los que en este tiempo hiciesen esta novena, para el nacimiento espiritual de vuestro adorado hijo. ¡Oh dulcísima madre!, comunicadme algo del profundo recogimiento y divina ternura con que lo aguardasteis vos, para que nos hagáis menos indignos de verle, amarle y adorarle por toda la eternidad. Amén. (Se reza tres veces el Avemaría).

 

Oración a San José

¡Oh santísimo José, esposo de María y padre adoptivo de Jesús! Infinitas gracias doy a Dios porque os escogió para tan soberanos misterios y os adornó con todos los dones proporcionados a tan excelente grandeza. Os ruego, por el amor que tuvisteis al Divino Niño, me abracéis en fervoroso deseos de verle y recibirle sacramentalmente, mientras en su divina esencia le veo y le gozo en el cielo. Amén. (Se reza un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria).

 

Oración Niño Jesús

Acordaos, ¡oh dulcísimo Niño Jesús!, que dijisteis a la venerable Margarita del santísimo Sacramento, y en persona suya a todos vuestros devotos, estas palabras tan consoladoras para nuestra pobre humanidad agobiada y doliente: “Todo lo que quieras pedir, pídelo por los méritos de mi infancia y nada te será negado”. Llenos de confianza en vos, ¡oh Jesús!, que sois la misma verdad, venimos a exponeros toda nuestra miseria. Ayúdanos a llevar una vida santa, para conseguir una eternidad bienaventurada. Concédenos por los méritos infinitos de vuestra infancia, la gracia de la cual necesitamos tanto. Nos entregamos a vos, ¡oh Niño omnipotente!, seguros de que no quedará frustrada nuestra esperanza, y de que en virtud de vuestra divina promesa, acogeréis y despacharéis favorablemente nuestra súplica. Amén.

 

Gozos Navideños

Dulce Jesús mío, mi niño adorado ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven no tardes tanto!

 

¡Oh, Sapiencia suma del Dios soberano, que a infantil alcance te rebajas sacro! ¡Oh, Divino Niño, ven para enseñarnos la prudencia que hace verdaderos sabios! Ven a nuestras…

 

¡Oh, Adonaí potente que Moisés hablando, de Israel al pueblo diste los mandatos! ¡Ah, ven prontamente para rescatarnos, y que un niño débil muestre fuerte el brazo! Ven a nuestras…

 

¡Oh, raíz sagrada de José que en lo alto presenta al orbe tu fragante nardo! Dulcísimo Niño que has sido llamado Lirio de los valles, Bella flor del campo. Ven a nuestras…

 

¡Llave de David que abre al desterrado las cerradas puertas de regio palacio! ¡Sácanos. Oh Niño con tu blanca mano, de la cárcel triste que labró el pecado! Ven a nuestras…

 

¡Oh, lumbre de Oriente, sol de eternos rayos, que entre las tinieblas tu esplendor veamos! Niño tan precioso, dicha del cristiano, luzca la sonrisa de tus dulces labios. Ven a nuestras…

 

¡Espejo sin mancha, santo de los santos, sin igual imagen del Dios soberano! ¡Borra nuestras culpas, salva al desterrado y en forma de niño, da al mísero amparo! Ven a nuestras…

 

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Oraciones de cada día

 

Novena de Navidad día 1: La Reconciliación (16 de diciembre)

Del perdón nace la armonía y construimos esa paz que los ángeles anuncian en Belén.

 

Vamos a afianzar nuestros valores de modo que la Navidad sea lo que debe ser; una fiesta dedicada a la RECONCILIACIÓN. Dedicada al perdón generoso y comprensivo que aprenderemos de un Dios compasivo.

 

Con el perdón del Espíritu Santo podemos reconciliarnos con Dios y con los hermanos y andar en una vida nueva. Es la buena noticia que San Pablo exclamó en sus cartas, tal como leemos en su epístola a los romanos 5. 1 – 11. Vivir la navidad es cancelar los agravios si alguien nos ha ofendido, y es pedir perdón si hemos maltratado a los demás.

 

Así, del perdón nace la armonía y construimos esa paz que los ángeles anuncian en Belén: paz en la tierra a los hombres que aman al Señor y se aman entre sí. Los seres humanos podemos hacernos daño con el odio o podemos ser felices en un amor que reconcilia. Y esa buena misión es para cada uno de nosotros: ser agentes de reconciliación y no de discordia, ser instrumento de paz y sembradores de hermandad.

 

Novena de Navidad día 2: La Comprensión (17 de diciembre)

Si la NAVIDAD nos torna comprensivos es una excelente Navidad.

 

Comprensión es una nota distintiva de todo verdadero amor.

 

Podemos decir que la encarnación de un Dios que se hace hombre puede leerse en clave de ese gran valor llamado comprensión. Es un Dios que se pone en nuestro lugar, que rompe las distancias y comparte nuestros afanes y nuestras alegrías. Es gracias a ese amor comprensivo de un Dios padre que somos hijos de Dios y hermanos entre nosotros. Dios, como afirma San Juan nos muestra la grandeza de su amor y nos llama a vivir como hijos suyos. Leer la primera carta de Juan 3, 1 – 10. Si de verdad actuamos como hijos de Dios no imitamos a Caín si no que “damos la vida por los hermanos” (3, 16).

 

Con un amor comprensivo somos capaces de ver las razones de los demás y ser tolerantes con sus fallas.

 

Si la NAVIDAD nos torna comprensivos es una excelente Navidad.

 

Feliz Navidad es aprender a ponernos en el lugar de los demás.

 

Novena de Navidad día 3: El Respeto (18 de diciembre)

Un amor respetuoso nos impide juzgar a los demás, manipularlos o querer moldearlos a nuestro tamaño.

 

Una cualidad del amor que nos mueve a aceptar a los otros tal como son.

 

Gracias al respeto valoramos la gran dignidad de toda persona humana hecha a imagen y semejanza de Dios, aunque esa persona esté equivocada.

 

El respeto es fuente de armonía porque nos anima a valorar las diferencias, como lo hace un pintor con los colores o un músico con las notas o ritmos.

 

Un amor respetuoso nos impide juzgar a los demás, manipularlos o querer moldearlos a nuestro tamaño.

 

Siempre que pienso en el respeto veo a Jesús conversando amablemente con la mujer samaritana, tal como lo narra San Juan en el capítulo cuatro de su evangelio.

 

Es un diálogo sin reproches, sin condenas y en el que brilla la luz de una delicada tolerancia

 

Jesús no aprueba que la mujer no conviva con su marido, pero en lugar de juzgarla la felicita por su sinceridad. Actúa como buen pastor y nos enseña a ser respetuosos si de verdad queremos entendernos con los demás.

 

Novena de Navidad día 4: La Sinceridad (19 de diciembre)

Si la Navidad nos acerca a la verdad es una buena Navidad.

 

Una cualidad sin la cual el amor no puede subsistir, ya que no hay amor donde hay mentira. Amar es andar en la verdad, sin máscaras, sin el peso de la hipocresía y con la fuerza de integridad.

 

Sólo en la verdad somos libres como lo anunció Jesucristo: Juan 8, 32. Sólo sobre la roca firme de la verdad puede sostenerse una relación en las crisis y los problemas.

Con la sinceridad nos ganamos la confianza y con la confianza llegamos al entendimiento y la unidad.

 

El amor nos enseña a no actuar como los egoístas y los soberbios que creen que su verdad es la verdad.

 

Si la Navidad nos acerca a la verdad es una buena Navidad: es una fiesta en la que acogemos a Jesús como luz verdadera que viene a este mundo: Juan 1, 9. Luz verdadera que nos aleja de las tinieblas nos mueve a aceptar a Dios como camino, verdad y vida. Ojalá nuestro amor esté siempre iluminado por la verdad, de modo que esté también favorecido por la confianza.

 

Novena de Navidad día 5: El Diálogo (20 de diciembre)

El diálogo sereno que brota de un sincero amor y de un alma en paz es el mejor aguinaldo que nos podemos dar en Diciembre.

 

Toda la Biblia es un diálogo amoroso y salvífico de Dios con los hombres. Un diálogo que lleva a su culmen y su plenitud cuando la palabra de Dios que es su Hijo, se hace carne, se hace hombre, tal como lo narra San Juan en el primer capítulo de su evangelio.

 

De Dios apoyado en la sinceridad, afianzado en el respeto y enriquecido por la comprensión, es el que necesitamos en todas nuestras relaciones.

 

Un diálogo en el que a diario “nos revistamos de misericordia, bondad, humildad, mansedumbre y paciencia”. Colosenses 3, 12.

 

El diálogo sereno que brota de un sincero amor y de un alma en paz es el mejor aguinaldo que nos podemos dar en Diciembre. Así evitamos que nuestra casa sean lugares vacíos de afecto en los que andamos dispersos como extraños bajo el mismo techo.

 

Dios nos concede a todos el don de comunicarnos sin ofensas, sin juicios, sin altanerías, y con aprecio que genera acogida y mutua aceptación.

Que esté siempre iluminado por la verdad, de modo que esté también favorecido por la confianza.

 

Novena de Navidad día 6: La Sencillez (21 de diciembre)

Sencillez que es la virtud de las almas grandes y de las personas nobles.

 

Sencillez que es la virtud de las almas grandes y de las personas nobles.

Sencillez que fue el adorno de María de Nazaret tal como ella misma lo proclama en su canto de Magníficat.

“Mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador porque ha mirado la humildad de su esclava” Lucas 1, 47 – 48

 

Navidad es una buena época para desterrar el orgullo y tomar conciencia de tantos males que acarrean la soberbia. Ninguna virtud nos acerca tanto a los demás como la sencillez y ningún defecto nos aleja tanto como la arrogancia.

 

El amor sólo reina en los corazones humildes, capaces de reconocer sus limitaciones y de perdonar su altivez.

 

Es gracias a la humildad que actuamos con delicadeza, sin creernos más que nadie, imitando la sencillez de un Dios que “se despojó de sí mismo y tomó la condición de siervo” Filipenses 2, 6 – 11.

 

Crecer en sencillez es un estupendo regalo para nuestras relaciones.

 

Recordemos que en la pequeñez está la verdadera grandeza y que el orgullo acaba con el amor.

 

Novena de Navidad día 7: La Generosidad (22 de diciembre)

Demos amor, como decía San Juan de la Cruz: donde no hay amor, pon amor y sacarás amor.

Es la capacidad de dar con desinterés donde al amor le gana la carrera al egoísmo.

 

Es en la entrega generosa de nosotros mismos donde se muestra la profundidad de un amor que no se agota en las palabras.

 

Y eso es lo que celebramos en la navidad: el gesto sin par de un Dios que se da a sí mismo. Lo destaca San pablo: “soberbia también en la generosidad… pues conocéis la generosidad de Nuestro Señor Jesucristo el cual siendo rico, por vosotros se hizo pobre para que os enriquecierais con su pobreza”.

 

Es un pasaje bíblico en que el apóstol invita a los corintios a compartir sus bienes con los necesitados. 2Cor 8, 7 – 15.

 

Sabemos amar cuando sabemos compartir, sabemos amar cuando damos lo mejor de nosotros mismos en lugar de dar sólo cosas.

 

Tomemos pues, la mejor decisión: dar cariño, afecto, ternura y perdón; dar tiempo y dar alegría y esperanza.

 

Son los aguinaldos que más valen y no cuestan dinero.

 

Demos amor, como decía San Juan de la Cruz: donde no hay amor pon amor, y sacarás amor.

 

Novena de Navidad día 8: La Fe (23 de diciembre)

La FE es la fuerza de la vida y sin ella andamos a la deriva: el que ha perdido la fe, ya no tiene más que perder.

 

Una fe que es firme cuando nace una relación amistosa con el Señor.

 

Una fe que es auténtica está confirmada con las buenas obras, de modo que la religión no sea sólo de rezos, ritos y tradiciones.

Necesitamos cultivar la fe con la Biblia, la oración y la práctica religiosa porque la fe es nuestro mejor apoyo en la crisis.

Necesitamos una fe grande en nosotros mismos, en Dios y en los demás. Una fe sin vacilaciones como lo quería Jesús: Marcos 11. 23.

 

Una fe que ilumina el amor con la fuerza de la confianza, ya que “el amor todo lo cree”. 1Cor 13, 7.

 

La FE es la fuerza de la vida y sin ella andamos a la deriva. Razón tenía Publio siro al decir: el que ha perdido la fe, ya no tiene más que perder.

 

¡Qué bueno que cuidemos nuestra fe como se cuida un tesoro!

 

¡Qué bueno que nos puedan saludar como a la Virgen!: “Dichosa tu que has creído”. Lc 1, 45.

 

Novena de Navidad día 9: La Esperanza y el Amor (24 de diciembre)

El amor y la esperanza siempre van de la mano junto con la fe.

 

El amor y la esperanza siempre van de la mano junto con la fe. Por eso en su himno al amor nos muestra San pablo que el amor cree sin límites y espera sin límites”. 1Cor 13, 7.

 

Una fe viva, un amor sin límites y una esperanza firme son el incienso, el oro y la mirra que nos dan ánimo para vivir y coraje para no decaer.

 

Es gracias al amor que soñamos con altos ideales y es gracias a la esperanza que los alcanzamos.

 

El amor y la esperanza son las alas que nos elevan a la grandeza, a pesar de los obstáculos y los sinsabores.

 

Si amamos a Dios, nos amamos a nosotros mismos y amamos a los demás, podemos lograr lo que sugiere San Pedro en su primera carta: “estad siempre dispuestos a dar razón de vuestra esperanza. Con dulzura, respeto y con una buena conciencia”. 3, 15 – 16.

 

Si encendemos la llama de la esperanza y el fuego del amor, su luz radiante brillará en el nuevo año después de que se apaguen las luces de la navidad.

 

Fuentes:

 

http://www.colombia.com/navidad/novena/

 

http://es.catholic.net/op/articulos/15486/novena-de-navidad.html

 

Oración para el Perdón y Liberación de enredos kármicos‏

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Me perdono a mí mismo, te perdono a ti y pido por una curación completa de los dos/de todos nosotros.

 

En todos los niveles de nuestro ser, en todos nuestros cinco sistemas corpóreos, para que yo nunca más sea afectado, distraído, retrasado por nuestras acciones o por nuestra interacción, ni tú por las mías.

 

Te mantengo en la luz
Te mantengo en el amor divino
Te mantengo en el poder divino
Te mantengo en la sabiduría divina

 

Llamo a la Tres Veces Doblada Llama del Amor, Poder y Sabiduría, y te libero dentro de ella.
Cualesquiera que sean las lecciones que los dos acordamos aprender el uno del otro durante esta vida, pido que las aprenda con alegría y rezo para que tú también las aprendas con alegría.

 

Ofrezco desde el fondo de mi corazón la Luz Blanca Pura para que te sane a ti y a mí.
Llamo a la Luz Blanca Pura de la presencia del YO SOY EL QUE YO SOY para que descienda sobre mi corazón y tu corazón, y te perdono por todos los momentos en los que me he sentido traicionado por ti.

 

Te perdono por todos los momentos en los que he estado herido por ti.
Te perdono por todos los momentos en los que mis emociones han sacado lo peor de mí como resultado de lo que has hecho.

 

Te perdono por todos los momentos en los que he tenido pensamientos de baja vibración y los he dirigido hacia ti.

 

Es más, me perdono a mi mismo por todos los bajos pensamientos que te he mandado.
Por todas las bajas emociones que he dirigido hacia ti.
Por todo el dolor físico que he deseado que sufras.

 

Por todos los pensamientos y acciones despectivas que he lanzado sobre ti en mi mente, corazón y a través de mi cuerpo. Me perdono a mi mismo y pido que me perdones por todo lo que he causado.

 

Pido a nuestro favor en el nombre del YO SOY EL QUE YO SOY, en el nombre del Padre, En el nombre del Hijo y Divino Maestro Jesucristo nuestro maestro del mundo, y en el nombre de la Luz del Espíritu Santo, que los dos seamos perdonados por toda la fricción, todo el dolor, todo el trauma, toda la distracción, todo el retraso y toda la separación que nos hemos causado el uno al otro y que hemos creado como realidad en la Tierra y fuera de la Tierra en todas las dimensiones de realidad.

 

Te agradezco de todo corazón el que me hayas escogido para enseñarme las más difíciles lecciones.

 

Las lecciones que no hubiese podido enfrentar o aprender de otro modo.
Te honro por haber escogido enseñarme esas lecciones y por haber acordado interpretar este papel tan importante en mi vida.

Me has amado con todo tu corazón.
Has estado dispuesto a interpretar este papel tan difícil y respeto cada momento de energía y tiempo que has puesto para nuestra interacción y nuestro enredo kármico.

 

Ahora ofrezco este enredo kármico ante Dios, ante nuestro Yo de Madre-Padre-Hijo e Hija, ante la Presencia del YO SOY EL QUE YO SOY, de nuestro propio Yo de Dios en forma.

 

Pido una purificación completa. Pido una limpieza y pido por la liberación de todo lo que ha ocurrido entre nosotros, pasado, presente y futuro.

 

Cualquier cosa que suceda de este momento en adelante, lo ofrezco a través de las Tres Veces Doblada Llama del Amor Divino, Sabiduría Divina y Poder Divino a Dios.

 

Ya que en Dios somos UNO y a la Unidad de Dios hemos de regresar.
Pido que pueda ver a Dios en ti y que te pueda ver a ti como a mi mismo.
Pido poder verme como merecedor de Dios, de ser uno con Dios, de encarnar a Dios de la mano contigo.

 

Ya que tú eres un reflejo de mi mismo.
Tú eres la parte externa de mí ser.
Lo que está dentro de ti, está dentro de mí.
Lo que está a tu alrededor, está a mí alrededor.

 

Mientras nos unimos y nos fusionamos en Unidad, cesa nuestra separación.
Y nuestra Unidad terminará con nuestras diferencias
Ya no habrá oscuridad alguna que penetre entre nosotros.

 

Te llevo en mi corazón.
Por tu corazón que late al ritmo del mismo Dios que yo soy.
YO SOY EL QUE YO SOY dentro de mi es la emanación del YO SOY EL QUE YO SOY dentro de ti.

 

En ese YO SOY, te llevo en la Unidad con Dios y te agradezco por todos los actos sin importar su causa y la forma en la que se hayan interpretado para el desenvolvimiento en nuestra realidad compartida.

 

Le ofrezco a la Unidad esta cercanía que tenemos.
Ahora llamo a lo que sea la voluntad divina para ti y para mí.
Invoco, decreto y es mi intención que me acepto a mi mismo como merecedor de llevar la Unidad de Dios dentro de ti, Dios dentro de mí y Dios YO SOY, juntos sin estar separados desde este momento en adelante.

 

Pido esto en el nombre del YO SOY EL QUE YO SOY quien YO SOY y tú eres.
Así es. Está hecho. Amén.

 

Apliquen la verdad de la invocación anterior. Apliquen su intención. Aplíquenla moviéndola desde su corazón y sintiendo su verdad a través de estas palabras. Vayan hasta esa Unidad y dense cuenta de que la única forma de liberarse de cualquier situación es la de aceptarla, encarnarla y convirtiéndose en ella.

 

Cuando cambian su forma de pensar, cambian desde adentro. Entonces cambian el microcosmos. El microcosmos refleja lo que contiene al mundo alrededor de si; el macrocosmos. Entonces, el mundo alrededor de ustedes no tiene más opción que la de cambiar. Si no sucede, entonces es removido de ser el mundo alrededor de ustedes y ya no puede ser una realidad contenida en el macrocosmos que es lo que ustedes experimentan. Eso sucede cuando las cosas cambian y ustedes pueden alejarse de las malas situaciones.

 

Fuente: angeldemadrugada.wordpress.com